martes, 15 de julio de 2014

Brasil 2014: Un mundial para olvidar y recordar a la vez

Me complace daros la bienvenida a este blog en el que daré mi opinión, generalmente sobre el Deportivo (como indica el nombre del propio espacio), pero que hoy estrenaré hablando del mundial de fútbol 2014. Es pequeño, sin casi detalles que atraigan la mirada del lector... Pero con contenido muy interesante. Si te gusta el Dépor, la liga, el mundial (en este caso), es decir, el fútbol en general, estás tardando en marcar Mundo Riazor como favorito en tu buscador.

BRASIL 2014: Un mundial para olvidar y recordar a la vez



Me hubiera gustado mucho estar escribiendo estas líneas mientras me tiembla el pulso por una reciente victoria de nuestra selección. No me hubiera gustado, me hubiera encantado... Pero quizás dos Eurocopas y un Mundial era ya abusar demasiado del resto de países. 
Esta es, lógicamente, la razón por la que el campeonato del mundo de 2014 celebrado en Brasil, será un evento para olvidar, al menos en España. 
Aquellos Xavi, Casillas, Alonso o Villa que deslumbraron a todo el planeta fútbol hace tan sólo un par de años, han puesto punto y final a su etapa dorada. Atrás quedan ya los goles del 'Guaje' que nos metieron en la final de Sudáfrica, la agilidad de Xavi en la sala de máquinas de 'La Roja', o las paradas imposibles de Iker Casillas.
La realidad es que España hizo las maletas demasiado rápido. En ellas guardó los siete goles recibidos en sólo dos partidos y la vergüenza de los -pocos- aficionados que se dejaron un riñón para poder apoyar a la selección durante su estancia en Brasil.
Podemos señalar a muchos culpables de este desastre, pero de poco serviría a estas alturas. No obstante, para mi es un error de Vicente Del Bosque, no las alineaciones (que también), sino la propia convocatoria inicial. El míster se aferró más al sueño de repetir lo vivido en 2010... El problema es que quiso calcar ese sueño. Y, obviamente, los años pasan para todos.

Desgraciadamente, no sólo esa decisión propició el desastre español en este campeonato del mundo. Futbolistas como David Silva o Diego Costa, que deslumbraron en sus respectivos clubs durante la temporada, no rindieron al nivel esperado ni mucho menos. Lo mismo sucedió con la defensa. Que Piqué sin Puyol no era el mismo todos lo sabíamos, pero nadie podía imaginar tal despropósito en la retaguardia. Incluso Sergio Ramos, que venía de protagonizar la final de la Champions League con su gol de cabeza y empezaba a ser comparado con grandes figuras que antaño despuntaron en la zaga de sus equipos, fue un verdadero coladero ante Holanda y Chile.

Por otra parte, a todos nos disgustó -y mucho- la despedida del máximo goleador nacional. David Villa, que pese a todo salió por la puerta grande al anotar uno de los tantos del Mundial, no tuvo ni la oportunidad de terminar el partido. Del Bosque, amparado en el argumento de que "no sabía que sería su último partido", lo retiró del campo totalmente a destiempo y sin necesidad de hacerlo, ya que el marcador acompañó en todo momento ante Australia.

Lo dicho. Mal mundial de la selección española, que dejó momentos que, sin duda, caerán en el olvido con el paso del tiempo. No porque deban, sino porque es necesario. Es momento de pasar página y dejar espacio para las nuevas generaciones, que, estoy seguro, vienen pisando fuerte.

A mis hijos les contaré que, hará entonces mucho tiempo, un señor llamado Andrés Iniesta nos hizo campeones del mundo con un disparo cruzado en el minuto 116 en Sudáfrica 2010. ¿Cómo no contarles algo así? Pero tampoco obviaré la caída de aquellos héroes cuatro años más tarde. Ya pasó y de nada sirven las lamentaciones. Les pienso contar con todo lujo de detalles el mundial que otras muchas selecciones nos han regalado.
Durante un mes cada cuatro años el mundo se paraliza. ¿Eso no es noticia? Como si de un fenómeno cósmico se tratara, el planeta entero se paró a la vez hacia el final del mes de Junio y se reunió en un mismo país, Brasil, para delicia de los amantes del balompié.

De este mundial, podría mencionar a muchos países que me han sorprendido gratamente, como fue el caso de Costa Rica, Estados Unidos, Argelia, Bélgica o México. Podría mencionar a muchos jugadores que en más de una ocasión me han dejado con la boca abierta, como Kross, Keylor Navas, James Rodríguez, Ochoa, Howard, Dempsey, Hazard, Müller y compañía.
Recordaré el gran ambiente de cada partido, fuera el estadio que fuera.
Este campeonato nos ha tratado muy mal a los españoles, pero, por otro lado, muy bien a todos los amantes del fútbol en general.

Aquellos partidos en los que el equipo pequeño parecía haberse dado por vencido y de repente... ¡Prórroga! Bendita prórroga. Otra media hora de fútbol, así, como caída del cielo.

De este torneo podría destacar la valentía de Costa Rica, el sacrificio de Argentina, la sorpresa de Estados Unidos, la insistencia de Argelia... En fin, muchos jugadores han resultado definitivos a lo largo de estas semanas de fútbol.
Me quedo también con la técnica y habilidad de James (además de sus golazos), con la con la calidad de la gran mayoría de porteros que participaron representando a sus países como es el caso del 'memo' Ochoa con México, Howard con los Estados Unidos, Neuer con Alemania...
Sorpresas agradables, muchos descubrimientos que me deja el mundial de Brasil. De todos ellos les hablaré a mis hijos. Les pienso contar hasta el último detalle de esa ya histórica humillación de los germanos a los anfitriones, o la genialidad de Van Gaal al cambiar de portero un minuto antes de la tanda de penaltis. Les contaré también que no se emocionen, que esta fiesta se repite una vez cada cuatro años y que siempre nos quedará la liga.

Mi titular cuando les hable de esto, será que el de Brasil 2014 ha sido un mundial para olvidar... Pero también para recordar. ¡Bendito fútbol!